Sensor de movimiento

Los sensores de movimiento son dispositivos electrónicos diseñados para detectar cambios físicos o térmicos en un área de cobertura específica. Funcionan como los órganos sensoriales de la casa inteligente, enviando señales instantáneas al controlador central (Hub) cuando detectan actividad. Utilizan principalmente tecnología infrarroja pasiva (PIR), la cual identifica el calor emitido por el cuerpo humano en movimiento. Estos sensores son el corazón de cualquier estrategia de ahorro energético y seguridad proactiva, ya que permiten que la casa "vea" y reaccione a la presencia de sus habitantes sin necesidad de que estos pulsen un solo interruptor.

Características:

•Detección de Presencia y Luminosidad: Los modelos avanzados no solo detectan si alguien "pasa", sino que miden la cantidad de luz ambiental (lux). Esto permite automatizaciones inteligentes: por ejemplo, encender la luz solo si se detecta movimiento Y la habitación está oscura.

•Zonificación y Ángulos de Cobertura: Ofrecen campos de visión ajustables (desde 90° hasta 360°) y alcances de hasta 12 metros, permitiendo proteger desde pasillos estrechos hasta grandes áreas abiertas con un solo dispositivo estratégicamente ubicado.

•Seguridad de Grado Residencial: Actúan como el disparador principal de alarmas. Pueden configurarse para que, al detectar movimiento en horarios de sueño, se activen todas las luces de la casa a máxima potencia y se envíe una alerta crítica al smartphone del propietario.

•Inmunidad a Mascotas y Falsas Alarmas: Utilizan algoritmos y diseños de lente específicos para ignorar el calor y movimiento de animales domésticos pequeños (perros o gatos), asegurando que las luces no se enciendan ni la alarma se dispare por error.